October 13, 2016

Biocampo

dra-anamariaoliva

 

 

Transcripción del video de Youtube de la Dra. Ana María  Oliva: Presentación Bio-Well/GDV. 

 

Realizado por el Dr. Alejandro Stevens Moya.  Julio, 2016.

 

El equipo BioWell/GDV está basado en la técnica de análisis bioelectrográfico EPI que estudia el campo informativo humano, también llamado Biocampo, técnica desarrollada  en Rusia por el Dr. V. Gimbut y colaboradores.

Este procedimiento capta la imagen electrofotónica con la técnica de Visualización por  Descarga de Gas (GDV siglas en Inglés) basada en el conocido efecto Kirlian.

El nombre completo de esta nueva técnica es Emisión Biológica y Radiación Óptica estimulada por un Campo Electromagnético Amplificado por Descarga Gaseosa con Visualización por procesamiento en Computadora.

La EPI moderna (Electrophotonic Imaging en inglés, Imagen Electrofotónica en español o     simplemente Bioelectrografía) fue creada por el Profesor Konstantin Korotkov de la Universidad estatal de San Petersburgo, quien cuenta con más de 200 publicaciones en revistas de Física y Biología. En la actualidad existen más de 150 publicaciones  relacionadas con el uso de la GDV en la medicina. Señala que este tipo de procedimientos pueden discriminar fidedignamente  entre adultos sanos y enfermos y entre los distintos tipos de enfermos.

 

Historia

Esta técnica tiene una larga historia conocida. Data desde el año 1777 en Alemania cuando Lichtenberg logra visualizar las primeras imágenes de un campo electromagnético externo  Después de 70 años en Rusia, Yodko y colaboradores relacionaron dicha visualización con la salud de las personas y se empezó a conocer el resultado salud/enfermedad de cada una de las imágenes. Luego, aparecieron los esposos Kirlian, que dieron a conocer en forma masiva dicho procedimiento y hacerlo cada vez más popular a través de la cámara Kirlian o efecto Kirlian,  basado en el concepto de que si se tiene cualquier campo electromagnético y se dispone en su interior cualquier objeto, el campo electromagnético tiene tendencia a arrancar electrones y por tanto se podrá visualizar este arrancamiento de electrones a través de la eliminación de un gas que se hace visible a modo de corona.

Luego ocurre el salto cualitativo de automatizar dicha información para que ya no sea un fenómeno perceptivo personal del observador; lo que fue realizado por el Prof Korotkov.

 

¿Qué mide la tecnología GDV?

La tecnología GDV no mide Biofotones de emisión espontánea ya que para eso se necesitaría una cámara oscura blindada. Lo que se hace es una medida estimulada que consiste en que al interior de una cámara se genera un campo electromagnético conocido y muy estable y que al introducir el dedo dentro de la cámara se dispara el impulso electromagnético y se genera una interacción entre el campo electromagnético estable  que tiene la cámara y el propio campo del dedo introducido. Salen los electrones excitados por la diferencia de potencial entre la cámara (campo estable) y el dedo (campo inestable) al igual como ocurre en las tormentas y estos encuentran un camino que es la humedad del agua y a través de ese camino se produce una corriente de electrones que se visualiza en la forma de un relámpago y la cámara suprasensible que capta el resplandor.

Utilizando la poderosa tecnología de visualización por descarga de gas, se ilustra el estado del campo de energía de una persona. Cuando se realiza una exploración, un campo eléctrico de alta intensidad estimula la emisión de fotones y electrones de la piel humana; la potente tecnología de imagen capta las emisiones de los fotones emitidos por cada dedo. Las imágenes se asignan a los diferentes órganos y sistemas del cuerpo, basándose en los meridianos energéticos chinos. Las imágenes creadas utilizando el sistema GDV se basan en las ideas de la medicina tradicional china.

DGV utiliza una corriente eléctrica débil, completamente indolora aplicada a las yemas de los dedos por menos de una milésima de segundo. La respuesta del cuerpo a este estímulo es la formación de una “nube de electrones” compuesto de fotones de energía de luz. El “brillo” electrónico de esta descarga (invisible al ojo humano) es capturado por un sistema de cámara CCD óptica y luego se convierte en un archivo digital de computador. Los datos de cada prueba se convierten en un “Perfil Fotónico” único, que se compara con la base de datos de cientos de miles de registros de datos utilizando 55 parámetros discriminatorios distintos, y se registran de modo que se pueden utilizar para la discusión y el análisis. Un gráfico de los resultados se presenta como una imagen de dos dimensiones. Para estudiar estas imágenes, se utilizan y analizan mediante técnicas algorítmicas fractales y matriciales.

En función de este patrón energético que es captado por la cámara nos permite conocer el estado de salud y los riesgos de desórdenes o disfunciones de órganos presentes y futuros y también el monitoreo de enfermedades.

 

¿El equipo entrega un diagnóstico médico?

La filosofía de trabajo no es la occidental y esa es la primera dificultad para algunas personas. La medicina Occidental es la medicina de etiquetas; es una medicina de muchas estadísticas; por ejemplo, el nivel normal de Glóbulos Rojos es de 5.000.0000 y eso se sabe por las estadísticas. Es de etiqueta porque cuando un parámetro sale mal se dice que ese es el diagnóstico y eso no es así. Se entiende que no es posible separar el cuerpo, la mente y las emociones y el espíritu de una persona. Se entiende que cuando algo falla en la Diabetes por ejemplo, NO ES el Páncreas sino que es algo de todo tu ser que incluye el Páncreas y muchísimas más partes del cuerpo, que además incluye tu manera de vivir, tu manera de pensar, de sentir, las circunstancias que rodean la vida, la historia familiar, que incluye esa Epigenética y que incorpora tu lugar en el mundo y que es lo que estás haciendo  y la fricción entre tu alma y tu cuerpo. Lo que ocurre es que el Páncreas es el órgano más débil en toda esta cadena y representa la puerta que se abre para resolver un conflicto.

Desde ese paradigma el equipo no hace un diagnóstico médico sino lo que hace es ponernos frente a los ojos lo que está fallando. Muchas veces pasa que la persona tiene conciencia de esas fallas porque ya ha presentado síntomas pero también ocurre que otras veces no hay sintomatología ya que sabemos que hay órganos que no dan síntomas  durante muchos años como es el caso del Hígado. De manera que la pegunta es difícil de contestar ya que el paradigma desde el cual se actúa es totalmente diferente.

Una vez que se hecha andar el programa no aparece un diagnóstico claro como por ejemplo Diabetes o Infarto Agudo de Miocardio. La causa de dicha afección se ve desde el punto de vista energético y no molecular, ya que no es una analítica química, sino es una analítica energética y se detecta lo que energéticamente está desequilibrado. No se detectará la presión arterial o el número de glóbulos rojos.

A veces hay algo que desde la Medicina alopática se considera un problema, pero para el cuerpo energético ese NO ES un problema. Por ejemplo, a través de un examen de hallazgo se detecta un Quiste Hepático que había estado asintomático y desde ese momento eso constituye un problema.  La interpretación de este examen se relaciona más con la medicina tradicional china donde un Hígado congestionado se relaciona con una persona rabiosa o colérica por ejemplo y en ese caso no iremos a ver la analítica química del hígado sino se liberará la congestión energética del hígado y si así ocurre los niveles analíticos químicos se normalizarán.

Desde la mirada de la MTCh se ve el desequilibrio más importante que debe ser subsanado en ese momento. El cuerpo no es más  que la expresión física de Nosotros.

La tecnología GDV aporta la mirada energética al conjunto de datos que el médico ya tiene con los exámenes tradicionales.

Este equipo nos señala que un órgano siempre está relacionado con una emoción y a una manera de pensar.

Al revés, se puede llegar a ese órgano a través de la emoción, de una mantera de pensar o a través de un canal energético como también con medicamentos químicos o por medio de la Fitoterapia, por ejemplo.

Es muy frecuente que el Hígado y el Riñón salgan energéticamente alterados pero los análisis bioquímicos estén normales. Eso ocurre porque el Hígado y el Riñón son los órganos emultoriales por excelencia, son los encargados de recibir “todas las basuras del cuerpo“ y son los que más se sobrecargan; además, porque vivimos en una sociedad que genera muchas impotencias y muchos miedos, y esos son los sentimientos que procesan el hígado y el riñón.

La tecnología GDV permite evidenciar los desequilibrios energéticos y nos permiten remediarlos. Si se observa que algunos órganos están más energéticos que otros, esos estarán congestionados y deberemos drenarlos, ya que tener más energía en un órgano no significa estar más sanos. Allí la energía no está fluyendo adecuadamente y se debe conseguir drenarlo. Por el contrario, si se observan carencias energéticas significa que hay un sitio por el cual se nos está escapando la energía.

Cuando un paciente tiene baja energética lo prioritario es subirle  la energía.

 

¿Quieres ver tus emociones?

Lo que somos es difícil decirlo en palabras.

¿Por qué es tan fácil sufrir y tan difícil ser feliz? ¿Por qué es tan fácil poner un pensamiento  negativo en la mente y que lo obsesione y tan difícil poner un pensamiento positivo?

¿Por qué muchas personas siguen viviendo en un mar oscuro y tenebroso cuando sabemos que podemos volar?

¿Cómo es que hemos sido capaces de poner una nave espacial aterrizando en la Luna y no conocemos lo que ocurre en nuestro corazón?

Como sociedad hemos hecho un gran avance hacia afuera pero un mínimo avance hacia dentro de nosotros mismos. Se sabe que en algún momento hay una inversión de los polos y ocurre un punto de inflexión. En ese momento ocurre que la persona deja de buscar las culpas en el exterior y las comienza a buscar en su interior  y se comienza a fijar en quien soy, como soy, como estoy viviendo, cual es mi lugar en el mundo, que es lo más importante en mi vida.

Cuando ello ocurre,  en la vida de las personas existe un gran quiebre, existe la posibilidad de que la vida te dé un gran mazazo y logres darte cuenta para hacer ese cambio.  Hasta que te das cuenta que el problema no son las cosas de afuera, ni el gobierno ni nada sino que el problema está en ti. Aquí la dificultad es que no sé quién soy, en que mi huella, no sé cuál es ese matiz único que mi luz expresa en el mundo y en ese instante comienza otra búsqueda.

Lo primero que debemos hacer en ese caso es salir de la cajita de nuestras creencias ya que nuestro sistema de creencias es lo que nos define.

La mayoría de las personas vivimos en la MENTE y ahí TODO ES LINEAL, donde prima la ley de la CAUSA/EFECTO donde se actúa de tal manera y se obtiene tales resultados los que son siempre predecibles hasta que algo en la vida te permite replantearte y te regala una experiencia diferente, que no cuadra, que no encaja con la línea de pensamiento que traíamos. Por ejemplo, te puedes encontrar con una persona que te descuadra y que te mueve y sales de la línea que traías y comienzas a descubrir otras cosas, como por ejemplo la psicología transpersonal, las flores de Bach, o por el Tarot, o  el Eneagrama o por la Homeopatía o tantas cosas más  que te saquen de la línea ortodoxa de pensamiento. Todas estas son líneas que nos permiten salirnos de la mente convencional y nuestra cajita de creencias. El problema que a veces pasa es que nos volvemos a quedar en alguna de ellas como si fuera lo único que existe.

Toda información que recibimos sirve para que obtengamos una experiencia nueva de manera que si no tenemos una nueva experiencia no sirve de nada la información obtenida. Una vez obtenida esa nueva experiencia deberíamos borrar la información recibida  para no quedarnos atrapados  en esa experiencia que puede ser esa línea de la mente o de la ortodoxia científica o de la biodecodificación o del Reiki o de la Psicología Transpersonal, etc.

Toda es nueva información nos abre la mente hacia UNA BÚSQUEDA permanente que nos permitirá seguir abriéndola hasta llegar un momento que nos demos cuenta que ya no somos lineales ni somos un plano, sino somos tridimensionales. Es con esta mirada tridimensional con la que podemos encontrarle sentido a todo lo que nos ocurre.

Este nuevo eje tridimensional tiene un nombre: ES EL AMOR y desde esta nueva dimensión que es el Amor nos permite comprender la BÚSQUEDA.

Lo que permite salir de nuestra cajita de creencias es el equipo Bio-Well/GDV.